29 enero 2007

Descanso entre exámenes

Echo de menos las tardes que pasábamos tumbados en el sofá sin nada en particular que hacer, sin nada en particular por lo que preocuparse.

Ahora paso las tardes en la biblioteca, rodeado de libros y apuntes. Como yo, muchos chicos y chicas más, inmersos en el estudio o mirando a ninguna parte, como hago yo tanto tiempo, pensando en cientos de cosas, y todas lejos de ahí.


Desde ayer hasta hoy por la tarde me he olvidado de Stalin, Churchill, Primo Levi, el Estado, la Unión Europea y cientos de cosas más (que al fin y al cabo no son periodismo, pero eso se merece otra entrada otro día).

He olvidado todos los agobios y miedos ante los exámenes. No tenía preocupaciones, sólo eramos tu y yo. Sin ninguna preocupación, pasando el tiempo como cuándo no había nada que estudiar. Como si de un sueño se tratara he pasado unas horas geniales, un oasis en pleno desierto.

Ahora ya simplemente queda estudiar a saco hasta el viernes, disfrutar del fin de semana trabajando en lo que me gusta y el jueves que viene seré libre.
Cuento ya los días que quedan para escapar contigo.

3 comentarios:

tu manito dijo...

que es una semana y poco pensando en el futuro? nada

animoooo articulistaaaa ;-)

un abrazooo

Su mejor amiga o lo que queda de ella xD dijo...

Sr Guerrero,

le informo ke este fin de semana kizas recibe un toke a lo hip hopero como ocurrio ara unos dos años (dioossssssss como pasa el tiempo)

Me han invitado a Molins como el año pasado x la fiesta de la Candelera y kizas voy...

Asi ke lo siento pero si me ves tendras k sufrir.

Besos ^^

Anónimo dijo...

Aqui va amigo david, un texto de uno de los mas grandes..no es la epoca exacta en la que lo escribio pero me parece un tema bastante recurrente siempre sea la epoca que sea, ale, piensa en lo escrito y PAZ.


…Y con el veranito llega la playa, las piscinas, las camisetas de tirantes, las que enseñan el ombligo… el pasado mes de junio una mujer murió tras un implante de pechos debido a una complicación durante la operación y mi pregunta es: ¿De veras merece la pena jugarte la vida para verte más guapa/o?




Nuestra sociedad nos enseña que la apariencia lo puede todo, chavales y chavalas de catorce y quince años aún sabiendo que van a tener problemas en casa, que van a gastar un dinero que no tienen y que sabe a rayos, comienzan a fumar cigarrillos porque algún viejo cliché dice que eso te hace aparentar ser más mayor. Poco importa que el aliento te apeste, que amarillee tus dientes, que te haga ser adicto o que pueda llegar a matarte al provocar una de las enfermedades más terribles y dolorosas que se conocen como es el cáncer… da apariencia.




Si estás gordo tienes un problema, si no vistes de marca tienes un problema, si no tienes tetas tienes un problema, y todos estos problemas no sólo nos frustran y nos hacen ser infelices, si no que consiguen que nos olvidemos de las cosas que en realidad importan.




No seré yo quien diga que la apariencia no es importante, lo es, pero nunca debería serlo más que el fondo. Es algo parecido a lo que ocurre con la música, una canción bien hecha puede entretenerte y hacerte pasar buenos ratos, pero si está vacía nunca llegará a tocarte el alma. La historia nos habla del enorme genio de personas como Newton, Vivaldi, Copérnico o Cervantes, pero nadie recordará a la Playmate de julio del setenta y uno… el envoltorio es importante, pero caduco. Ser el más (O la más) popular del garito, sólo durará hasta que llegue otro y te arrebate el puesto, sin embargo si te ganas el corazón de alguien te pertenecerá para siempre.




El verano comenzó, pongamos nuestros cuerpos guapos, pero no olvidemos hacer lo mismo con nuestros espíritus.